Fin de la querella Telecinco vs Pablo Herreros: una crisis autoinflingida

Fin del culebrón Telecinco X Herreros, una crisis auto-inflingida por Telecinco. Aparentemente, los dos contrincantes buscaron un acuerdo, muy en línea con las recomendaciones de mi comentario de ayer:  la superación de conflictos de valores a través de la búsqueda del diálogo, no de la confrontación. Claramente, fue la recomendación nº 2 la se usó como el punto de partida para el entendimiento: la libertad de expresión, que defendía Telecinco para su línea editorial, y la de Herreros, para escribir sus críticas a la emisora.

Ahora, que, por lo visto, todo ha terminado más o menos bien, así que quería finalizar este tema con una reflexión sobre algunas hipótesis para el comportamiento de Telecinco en toda esta crisis. El objetivo aquí no es descubrir las verdaderas razones que hicieron la empresa entrar en esta aventura que ha dejado, al final, un sabor de boca tan desagradable en sus stakeholders (anunciantes, empleados, audiencia, periodistas, etc). Mi idea es más bien reflexionar sobre cómo algunas decisiones son tomadas en casos semejantes, y puede o no haber sido el caso de Telecinco vs Herreros. Un ejercicio teórico, en fin.

Por qué Telecinco decidiría llevar Herreros a juicio:

  1. La primera cosa que me ocurre es que Telecinco (Mediaset) tiene una obligación fiduciaria respecto a sus accionistas Obligación fiduciaria es una obligación que tiene una persona jurídica (sociedad anónima) en administrar los recursos aportados por los inversor. No sería equivocado imaginar que llevar Pablo Herreros a juicio no haya pasado de un movimiento de la directiva de Telecinco para demostrar a sus accionistas que estaba actuando para proteger los intereses de los accionistas.
  2. La segunda posibilidad, en verdad, está dividida en tres, y ya las había comentado cuando evalué esta crisis de reputación online (y offline, también, por supuesto): 1) Telecinco no tendría aprendido nada del imbroglio de diciembre de 2011 o 2) su directiva tendría muchas ganas de pelear, o, aún, 3) tendría un departamento jurídico necesitando de trabajo.
  3. La tercera hipótesis sería creer que, de verdad, Telecinco estaba buscando proteger su línea editorial de futuras presiones de bloggers, anunciantes o reguladores, como reportó Enrique Dans tras una reunión con su directiva. En este caso, la querella tendría un objetivo disuasivo. Un aviso para que otros no se metiesen con la emisora sobre la línea creativa y editorial de sus programas.

De todas estas hipótesis, la más “comprensible” sería la primera. La segunda, por increíble que parezca, me parece muy probable pero  nos contaría de debilidades internas, porque tiene que ver con cuestiones psicológicas y prácticas que, al fin y al cabo, son lo que mueven las personas: sus comportamientos irracionales. La tercera hipótesis fue la oficialmente presentada, y, sinceramente, me parece algo naïf y contra-productivo que una empresa se exponga de esta manera para hacer una declaración de principios. Aunque tenga su puntito de sentido, porque, ahora, antes de organizar un boicot o criticar a Telecinco (o otra empresa), algunos bloggers serán más cuidadosos.

O no…

Afortunadamente, esta historia se arregló con un pedido “pro-forma” de disculpas de Pablo Herreros, que realizó un rueda de prensa en Change.org para divulgar el fin da querella. Menos mal, entre muertos y heridos, todos se salvaron. Más informaciones, en su blog.

Todo ello me recordó a otra demostración de fuerza, realizada por la empresa Petrobras en mediados de los años 90,  pero con un final trágico. Por entonces, la empresa tenía un presidente (Joel Rennó) que era duramente criticado por uno de los más famosos periodistas do país, Paulo Francis. El periodista vivía en Nueva York, y Rennó decidió llevarlo a los juzgados de Nueva York, aumentando mucho la posibilidad de ganar la querella y conseguir una indemnización (por injurias) millonaria. Francis, ya mayor, no aguantó tanta presión, y vino a sufrir un paro cardíaco y falleció.

 

2 Responses to “Fin de la querella Telecinco vs Pablo Herreros: una crisis autoinflingida

  • Juan M. Utande
    5 years ago

    Pues si hubiesen sido la primera o la segunda “casi” hasta lo podría “justificar. Pero… ¿¿¿la tercera??? No pueden pretender callar la opinión de los clientes/consumidores con querellas. ¿Dónde queda la libertad de expresión? A lo mejor es que la directiva de Telecinco todavía no cree en que las redes sociales son, no ya el quinto poder, o el 4º, o el 3º o el 2º: sino, bajo mi punto de vista , el primero.

  • Estoy completamente de acuerdo con el comentario de Juan M. Las redes sociales son el primer poder de comunicación ya que no se puede “moderar”. No se como ha hecho telecinco esto…

    Saludos

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