Filtraciones de información: un riesgo cada vez más frecuente para la reputación online

¿Qué lecciones podemos sacar del episodio de los dos policías de Cerdanyola? Como es sabido, fue la mujer de uno de ellos quien subió el video a YouTube, caracterizando una filtración. En primer lugar, hablemos un poco acerca de los tiempos en que estamos viviendo, de creciente escrutinio público y, a continuación, vamos a comentar cómo debemos gestionar los peligros de las filtraciones de información y los impactos en la reputación online.

Seamos realistas, la era de la inocencia ha terminado. Todo el mundo tiene una mini-cámara en el bolsillo (también llamado un teléfono móvil), y es un espía en potencial. Por otra parte, las cámaras de vigilancia están en todos los lugares, por lo que el Gran Hermano tiene un ojo en ti. Por último, las propiedades digitales son muy volátiles. La conclusión: hay que acostumbrarse a los límites borrosos entre el público y el privado. ¿Es eso bueno o malo?

Para algunas personas, como Jeff Jarvis, esta Sociedad de la Transparencia es una gran evolución. Otros, como Andrew Keen, creen que estamos aceptando un mayor control externo y que podríamos estar pagando un precio demasiado caro, al sernos tan transparentes con nuestras informaciones personales, sólo para tener acceso a  servicios “gratuitos”, como Facebook o Foursquare. Aparte estos importantes aspectos filosóficos, una cosa es segura: cuidado con tu huella digital, y esté preparado para lidiar eventuales filtraciones de información confidencial/personal.

¿Cómo evitar las filtraciones de información?

En primer lugar, examinemos algunos procedimientos muy básicos para evitar vergüenzas innecesarias:

  1. Tenga mucho cuidado con su comportamiento y los posibles impactos en tu imagen, especialmente cuando estés de servicio o cuando estés más relajado con tus compañeros de trabajo. Es evidente que ser retratado en una fiesta con una cerveza en la mano no hará (probablemente) daño a tu reputación, pero no asuma que tus colegas no publicarán AQUEL video tuyo bailando como un loco.
  2. No grabes nada que no quiera que sea visto por terceros. Pero si lo haces sólo para tu diversión personal, no compartas este material con otros usuarios electrónicamente – nunca. Y mantenga las copias en un lugar muy seguro, nunca las enseña a nadie. A principios de septiembre, la concejal Olvido Hormigos se olvidó de eso y el resultado, como sabemos, fue lamentable, toda la Toledo, y después, toda España tenía conocimiento de su vídeo íntimo.
  3. Nunca asuma que lo que subes a Facebook o YouTube, incluso con los controles privados que selecciones, se mantendrá en privado. Recuerda la crisis de Domino´s Pizza? En el mundo digital, tú no tienes control sobre los activos digitales, y si se trata de un contenido que puede sorprender o ser de interés para algunas personas, tiene una posibilidad de que se extienda más allá de tu control.
  4. Por último, gasta algunos segundos reflexionando antes de publicar algo: ¿eso será realmente bueno para mí en el futuro? Estoy haciendo los controles privados correctos? ¿Estoy colocando mensajes usando la cuenta correcta? Otra crisis a tener en cuenta: la de Chrysler, en la que un community manager publicó en la cuenta de la empresa sus comentarios – desfavorables a la marca – pensando que estaba en su cuenta personal de Twitter.

Estos son consejos simples, pero el tema puede ser mucho más complejo cuando se trata de empresas, es por eso que existen todos aquellos procedimientos en el ámbito de la Seguridad de la Información.

Por último, ¿cómo se debe tratar cuando una información sensible se filtra?

  1. Haga frente a los hechos: si son vídeos o fotos, las imágenes son muy convincentes, no ponga paños calientes. Sea franco y directo, reconociendo el problema tal como lo es. El peor comportamiento en los casos de crisis, como sabemos, es la negación.
  2. Actúa rápido: trata de estar en la delantera del ciclo de noticias o del ruido social. Cuanto más esperares, mayor será la diseminación del chisme digital.
  3. Si se trata de algo serio (en este caso, el problema más grave para los policías no era su comportamiento insensato, pero el hecho de fueron pillados en conducción temeraria), haga lo que tienes que hacer: deja claro cuáles medidas serán tomadas, y que alguien pagará por su comportamiento inadecuado. No importa que las evidencias fueron robadas, que hubo una filtración, los hechos están ahí y la reputación de la organización tiene que ser reparada.
  4. Por otro lado, si se trata claramente de una invasión de la privacidad, y no es nada tan serio así (reconozco que esta evaluación es difícil de hacerse), pero sobre todo si no tiene que ver con tu identidad pública, trata de contextualizar los hechos: toma una posición clara a respecto, y podrás salir como víctima de toda la crisis. En el caso de la concejal, eso ha funcionado,  pero todo depende del análisis de muchos factores, no solo el impacto del contenido filtrado (en el caso del escándalo  del congresista Anthony Werner en los EEUU,  él tuvo que dimitir).

Es imposible tener un control absoluto de su identidad digital, pero el uso de algunas de estas medidas de preventivas y de control de daño puede ayudarte y a tu organización a lidiar con el creciente poder de las filtraciones de información.

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