La crisis de reputación online del Metro de Madrid: cada vez más, la gente es menos pasiva

El año empezó bien, con esta crisis de reputación del Metro de Madrid. Pero antes de nada, quería decir que me encantan los anuncios del Metro de Madrid por su creatividad y tono ameno, como éste. Son anuncios que trabajan (o trabajaban) con una plataforma de reputación basada en la emoción y que, a la vez, demuestran claramente los beneficios ofrecidos por uno de los mejores metros del mundo. Sin embargo, cuando vi en diciembre (en un anden) la última campaña (“Más por Menos”), me quedé un poco sorprendido, y no sabía si me gustaba o no, porque  cambiaban de una línea emocional para una línea racional. Y eso es muy peligroso.

Mi cuñado André, físico en los EEUU, siempre me dice una cosa cuando emito mis comentarios más contundentes, del tipo “los Beatles fueron los mejores de la música pop”, o “Pelé fue el rey del fútbol”, o aún, “La Tierra es redonda”. De manera muy respetuosa comenta: “aparentemente, sí”. No es que me diga que estoy errado, pero él, como científico, sabe que otros pueden estar  ciertos también, mismo con una otra perspectiva. Porque, entre otras cosas, existen cosas como el principio de la controversia en el mundo del Derecho, o el principio de la Incertidumbre, de Heisenberg, que nos habla de probabilidades, no de certezas, en nuestro mundo, cuántico o no.

Así que una campaña de publicidad, que debería ser una cosa inocente y ordinaria, ha generado una polémica indeseable en la prensa, en los medios sociales y se sabe más dónde, porque los números no estaban 100% errados, pero ni todos estaban de acuerdo con ellos. Los números, por increíble que parezca, son argumentos muy vulnerables a debates en el campo de la Economía, y la publicidad de productos/servicios no tiene como objetivo generar debates, y sí reforzar percepciones positivas, sin más pérdidas de energía en el proceso.

La irritación de unos que vieron la campaña fue amplificada por las redes sociales y por la plataforma de movilización online Actuable, que utilizó el suceso como una manera de criticar a los gestores del Metro (y de paso a las políticas económicas de España) y generar una petición con 20 mil firmas en contra la publicidad, considerada engañosa. Así que la lección de todo este imbroglio, además del tema publicitario comentado antes, es que como la gente cada vez más se queda menos pasiva (respecto a temas como éstos, que involucran el bolsillo y la publicidad) es necesario ser  muy prudente. Sobre todo en un ambiente altamente crítico y politizado de España en estos tiempos, porque el feedback es inmediato por Internet. Es decir, la comunicación corporativa es una mayor fuente de riesgos hoy que antes, cuando no existían las redes sociales. Ha sido, dentro de la metodología presentada sobre tipos de crisis online, una crisis generada fuera de las relaciones de los medios sociales, pero con una repercusión aguda en las redes sociales.

Trackbacks & Pings

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *